sábado, 2 de enero de 2010

Acabó el año-escrito por Ana, voluntaria-


De nuevo acaba el año,llevándose consigo meses de sueños,ilusiones y experiencias,dando paso a otro que poco a poco dará forma a más barreras,metas y logros.


Y no puedo evitar mirar hacia atrás...¿Qué encuentro?



12 meses de corazones rotos,de sueños destrozados,de vidas partidas a trozos por esta raza que se hace llamar humana y se las da de civilizada y racional.
12 meses acariciando cabezas que se agachan ante el contacto de estas manos por las que siento vergüenza ajena.
12 meses rescatando resquicios de confianza de almas resquebrajadas de dolor.
12 meses cuidando animales cansados de vivir por culpa del maltrato humano.
12 meses viendo como a cada día,las personas demostramos nuestra cultura y nuestra civilización echando cada vez más perros en peores condiciones a la calle.
Y...para ellos,¿qué significó el año?
Para ellos,los animales que los humanos usan para divertirse con su sufrimiento,el año fue una vida recorriendo los arcenes de la carretera,12 meses de dolor,12 meses de frio,hambre y enfermedad,12 meses de abandono,heridas e injusticias...12 meses de muerte en vida,hasta que alguien encendió una luz al final del túnel.
Soy voluntaria de una Protectora,y amo,en el sentido completo de la palabra,la labor que hacemos.Nosotras somos la luz al final del túnel,una pequeña vía hacia otra vida mejor,la salvación de cientos de animales abandonados,y las encargadas de reflotar todos sus corazones rotos y encontrar un nuevo hogar a cada uno en el que puedan aprender que no todos los humanos maltratan y hacen mal uso de su cultura y racionalidad.
Eso también hace que en mi interior haya una llama de esperanza luchando contra la repugnancia que me provoca mi propia especie.
Hoy es el último día del año,esta noche comenzará el año nuevo.Y esa llama de esperanza debería brillar más viva hoy.Pero acabo de enterarme de algo horrible.Una de nuestras perritas ha muerto,se ha ido para siempre.Y todavía no puedo creérmelo,cuando ayer mismo yo le acaricié la cabecita y le desee feliz año y feliz navidad.Al acordarme de sus ojos,de su dulzura y su confianza hacia nosotras,odio con todas mis fuerzas al ser inmundo que la abandonó.Y en verdad deseo que lo pase mal estas Navidades o encuentre el mismo fin que ha tenido ella,porque se lo merece.
Con esta noticia,¿cómo va a brillar mi llama de esperanza? Más bien se apaga,y tendré que forzarme a sonreir toda la noche,haciendo como que celebro el nuevo año,cuando por dentro me estremezco por la cantidad de corazones que se pueden romper en otros 12 meses.Adiós a la nochevieja,no hay nada que celebrar más que muerte y dolor.
Y no solo por ella,por la dulce Texa.Si no por Bambú,abandonado enfermo hasta morir.Por Sofía,a la que tanto maltrataron que no pude acariciarla ni una vez antes de que nos dejara.Por tantos animales que han muerto maltratados sin conocer el amor humano...

¿Mi deseo para el 2010? Que el nuevo año nos traiga menos abandonos,más justicia y un hogar y una familia para todos esos animales que sufren los caprichos y las estupideces humanas.

4 comentarios:

Inés dijo...

No lo podias haber escrito con mejores palabras Ana, es triste y descorazonador el panorama que tenemos. Y preparemonos que no se porqué me da que este año será todavía peor, ojalá me equivoque...

Rebeca dijo...

Ojalá te equivoques Inés, ojalá...

Por cierto, preciosas y duras palabras.

SERGIO,AMAIA Y HUGO dijo...

Qué pena, pobrecitos, que impotencia no poder llevarte a todos a casa. Os queda el consuelo de que se han ido estando con vosotras, conociendo lo que es una caricia, una palabra amable, un juego, unos cuidados. Un beso para Marta que seguro que lamentará especialmente la ausencia de Texa.

tu prima, chiquitín dijo...

Si, son tristes y muy duras palabras, porque son ciertas. A menudo, la tarea en la Protectora es igual que tratar de achicar todo un mar a cubos...y con agujeros. Siempre hay agua, siempre, cada vez más, y parece que nos vamos a ahogar.Ay, Ana, qué pena tan grande, sobre todo por la pobre Texa, a la que todos-tienes razón, Hugo, sobre todo la pobre Marta, a la que ella tanto tanto quería: ¿os acordáis en la marcha, lo que nos reimos cuando gemía como una desesperada en cuanto la perdía de vista...?-queríamos. Pero es algo que les sucede hasta a los perros mejor cuidados, la torsión es a menudo fatal, incluso estando en una casa y con todo el cariño del mundo. Lo de Bambú y Sofía no, eso es maltrato puro y duro, es consecuencia de tanto hijo de puta que impunemente tira como papeles usados a nuestros amigos...Pero no hay que desesperar. Son pocos, una gota de agua en el mar del que hablaba antes, pero mira los adoptados, mira a Clara con sus tres patas, a Odina, a Eneko...mira al pobre Sender, que llegó como un esqueleto, mira a Islero, tan viejito y enfermo...mira la gota de agua que sacamos con ese cubo lleno de agujeros, e intenta, intentemos no ahogarnos en el mar...