jueves, 19 de noviembre de 2009

No arroje cachorros en el contenedor





Esta mañana fría nadie conoce a nadie que haya pensado siquiera en hacer algo así. Saltar de la cama, pegarse un baño, calzarse los zapatos y enfriándose el café ardiente, calcular a qué hora bajará esta noche, helada, otoñal, pero estrellada, a finalizar la tarea, ese cachorrito negro y blanco con un rabito corto y los ojos con un brillo amarillento.
Ningún hombre ni mujer sabe quiénes son las mujeres y los hombres que hacen cosas como éstas. Lo saben los contenedores de basura, los pozos, los ríos, las carreteras vacías y las esquinas sombrías, las cajas de cartón escarchadas. Y las sociedades protectoras de animales.
Por favor, no arroje cachorros en el contenedor. En 1977 la Liga Internacional de los Derechos del Animal adopta y proclama en 1978 la Declaración Universal de los Derechos del Animal, posteriormente aprobada por la Unesco y por la ONU. ¿Parece una buena razón?
Tiene la declaración 14 artículos que hablan sobre dolor, tortura, maltrato, explotación o muerte. Todas las autonomías del país tiene su Ley de Protección Animal y cada pueblo y ciudad, el deber de cumplir y hacerla cumplir. ¿Resulta razonable?
Nadie reconocería a nadie cometiendo, pues, este delito, Pero tienen un nombre y varios apellidos y carnet de identidad y no hacen ruido al andar... y, después, vuelven a casa y dejan que la calefacción siga caldeando la habitación de estos seres humanos de inmensa ignorancia y de manifiesta mezquindad.
María Francisca Ruano,  SOCIA de la Protectora de Animales

1 comentario:

Sanchete dijo...

Es una lástima que dentro del amplio avanico de personalidades que podemos encontrarnos de vez en cuando aprezcan algunas tan deplorables.

Enhorabuena por el blog, seguró que hace mucho bien.

http://vidadefieras.blogspot.com